Puntos claves de la noticia:
- Dogecoin muestra configuración técnica favorable tras baja de 2025.
- Soporte clave en $0,14 con resistencia en $0,188-0,194.
- Una ruptura sostenida necesita confirmación de volumen fuerte.
Dogecoin (DOGE) avanza en sintonía con el repunte de memecoins en el primer trimestre de 2026. Un nuevo análisis técnico de Bitguru describe una lectura favorable: el par completó una limpieza de liquidez vendedora entre noviembre y diciembre de 2025, expulsó a manos débiles y construyó base mediante acumulación sostenida.
Con menos volatilidad a inicios de 2026, el gráfico muestra compresión de rangos y un sesgo que favorece continuidad mientras el precio conserve niveles clave.
El analista resalta un patrón de taza redondeada y una fase de continuación durante 2025 que elevó escalones de precio antes del retroceso amplio del mercado. Ahora, DOGE vuelve a cotizar sobre un soporte recuperado cerca de $0.14, señal que confirma absorción de oferta previa y un tramo de consolidación más ordenado. Desde esa base, la relación riesgo-beneficio mejora para flujos que busquen extensión al alza.
El mapa de precios ubica una zona objetivo entre $0.188 y $0.194, alineada con techos anteriores que frenaron avances durante la caída. Mientras los compradores defienden $0.14–$0.148, la probabilidad de un barrido alcista hacia áreas de mayor oferta aumenta. Una pérdida clara de $0.148 activa invalidación del escenario y abre paso a descensos hacia mínimos locales dentro de la franja de riesgo marcada por el analista.
En el muy corto plazo, la acción de precio necesita volumen que acompañe rupturas
Sin participación suficiente, las mechas superiores ganan frecuencia y los intentos de escape retornan al rango. Señales de calidad incluyen cierres por encima de máximos intradía con delta comprador dominante, menor retroceso en pullbacks y continuidad al día siguiente. Sin esas confirmaciones, conviene gestionar entradas en retrocesos limpios hacia soporte con stops definidos.
A la hora de escribir, DOGE opera en $0.143, con una suba semanal superior al 18%, según datos de mercado. La lectura intradía muestra un retroceso del 5% en 24 horas, habitual tras velas de expansión.

El volumen cae más de 30% en la semana, un dato que invita a prudencia: la estructura mejora, aunque el flujo no valida todavía una ruptura sostenida. Operadores discrecionales priorizan confirmaciones en marcos de 4H y diario antes de perseguir quiebres.
El soporte $0.14 ya cumple una función operativa clara: concentra compras, reduce la distancia de stop y ordena la gestión del riesgo. Por arriba, $0.188–$0.194 reúne liquidez pendiente y liquida cortos atrasados, por lo que una llegada a esa franja medirá la fortaleza real del avance. El sesgo continúa constructivo siempre que el precio respete $0.148 en cierres y que los retrocesos muestren ventas decrecientes.





