Puntos claves de la noticia:
- Dogecoin mantiene soporte clave en $0,12, probando la zona de resistencia de $0,15–$0,156.
- Un cierre sostenido por encima de $0,156 podría señalar una ruptura alcista de un patrón de cuña descendente.
- Perder el soporte de $0,12 apuntaría a un retroceso más profundo hacia $0,10879.
Dogecoin (DOGE) cierra la primera semana del año pegado a un bloque de soportes que llevan meses en el radar. La pregunta se repite entre analistas de precio: ¿Se forma un mínimo ascendente que active una fase de suelo más amplia o solo aparece una pausa dentro de una corrección mayor? El sesgo depende de dos zonas: $0.12 como piso operativo y $0.15–$0.156 como techo inmediato.
Un gráfico seguido por Cantonese Cat muestra que 2025 respetó el retroceso logarítmico 0.786 de Fibonacci cerca de $0.10879 y dejó una vela interior frente al rango de 2024. La lectura es estructural: el precio mantuvo un nivel de retroceso profundo sin perforarlo, lo que permite contemplar un proceso de acumulación si el mercado confirma avances por encima de resistencias intermedias.

En el muy corto plazo, DOGE subió 6–7% tras superar $0.121–$0.122 con volumen superior al promedio reciente. La ruptura ganó atención entre traders como posible rebote técnico después de semanas de presión vendedora. Aun así, la cotización se mantiene encajada entre $0.12 y $0.15, rango que ha ordenado las últimas semanas.

El bloque $0.12 actúa como soporte táctico; cada visita atrae demanda y frena ventas agresivas. Por arriba, $0.15–$0.156 concentra oferta y marca la validación de corto plazo: un cierre diario sostenido sobre ese tramo abriría paso a continuidad alcista con espacio hacia zonas medias del rango trimestral. Por debajo, una pérdida limpia de $0.12 reactivaría el mapa de soportes profundos, con $0.10879 como referencia de largo plazo.
Los indicadores acompañan con señales mixtas
El RSI diario se mueve en banda 35–45, terreno que sugiere debilidad de momentum pero también posible divergencia alcista frente a mínimos recientes. El MACD intenta giro, aún sin cruce contundente. Las medias móviles rápidas siguen muy próximas al precio, síntoma de compresión y antesala frecuente de un movimiento direccional cuando llega la expansión de rango.

El ángulo chartista incorpora una cuña descendente en marcos de tiempo intermedios. Mientras el precio sostenga mínimos ascendentes sobre $0.12, el patrón mantiene una probabilidad de resolución al alza.
Una perforación clara invalidaría el sesgo y devolvería el control al lado vendedor. En paralelo, sentimiento agregado mejora de forma moderada: el Fear & Greed Index abandona niveles de pánico extremo y regresa a zona 30–35, sin euforia y con margen para sorpresas direccionales.
El contexto de mercado ayuda a explicar la fricción
La semana de fiestas dejó liquidez reducida y volatilidad intermitente, condiciones en las que altcoins sensibles como DOGE reaccionan de forma amplificada a órdenes grandes y titulares de corto alcance.
La lectura operativa, por tanto, se apoya en reglas simples: respeto a $0.12 mantiene vivo el escenario de mínimo ascendente; recuperación de $0.15–$0.156 valida ataque a tramos superiores; quiebre de $0.12 reinstala el riesgo de barridos hacia $0.10879.

Dogecoin transita una fase de consolidación con puntos de control bien definidos. Quien opere rango prioriza compras defensivas sobre $0.12 con gestión de riesgo estrecha y toma de ganancias parcial cerca de $0.15.
Quien espere tendencia, exige cierres sobre $0.156 antes de ampliar exposición. La validación o el fallo en esas dos coordenadas resolverán si el mercado construye suelo o prolonga la corrección.



