Puntos clave de la noticia:
- Los surcoreanos movieron más de 160 billones de won, cerca de $110B, desde exchanges locales a venues offshore en 2025, según CoinGecko y Tiger Research.
- El retraso de la Digital Asset Basic Act y el límite al spot llevó a buscar derivados apalancados y más productos en Binance y Bybit.
- Aju Press dijo que las grandes cuentas offshore se más que duplicaron; con 10 millones de inversores e ingresos de billones de won, el crecimiento se estanca mientras persisten los gaps domésticos.
El mercado cripto de Corea del Sur arrancó 2026 con un dato contundente: más de 160 billones de won, unos $110 mil millones, se movieron desde exchanges locales hacia plataformas extranjeras en 2025, según una investigación conjunta de CoinGecko y Tiger Research. La salida de capital se interpreta como un efecto secundario de la política, no como una pérdida repentina de interés entre traders activos. Para gestores, el movimiento se ve como arbitraje regulatorio en tiempo real, no como caída de convicción. En diciembre, los reguladores retrasaron la Digital Asset Basic Act tras desacuerdos sobre emisión de stablecoins, dejando un vacío que los inversores están rellenando con opciones offshore.
Por qué el capital se fue al exterior
Ese vacío es práctico, no teórico. Los exchanges centralizados domésticos operan bajo reglas estrictas que los mantienen mayormente limitados al trading spot, mientras que los venues extranjeros ofrecen un menú más amplio. Los inversores persiguen amplitud de producto tanto como rendimiento, especialmente cuando plataformas offshore pueden ofrecer derivados apalancados y otros instrumentos complejos que los exchanges locales no pueden comercializar a traders minoristas. Con menos herramientas de cobertura y apalancamiento en casa, los participantes canalizan cada vez más actividad hacia nombres offshore como Binance y Bybit. Ese descalce convirtió a las plataformas extranjeras en el “hedging desk” por defecto para muchos usuarios.

Medios locales han seguido lo rápido que escala este comportamiento. Aju Press reportó en noviembre que el número de inversores surcoreanos con grandes sumas en cuentas de exchanges extranjeros se más que duplicó en un año, citando tanto el repunte del mercado global como la frustración con el entorno restrictivo doméstico. Cripto se ha convertido en un activo de inversión primario a escala local, con el número de inversores subiendo a 10 millones y exchanges como Upbit y Bithumb generando ingresos en el orden de billones de won. Sin embargo, el informe señala que el crecimiento se está estancando a medida que el capital sigue saliendo.
La línea de tiempo regulatoria ayuda a explicar la desconexión. La Virtual Asset User Protection Act entró en vigor en 2024, pero no aborda cuestiones de estructura de mercado como apalancamiento o trading de derivados. Los participantes temen que, sin la DABA, los exchanges coreanos tengan cada vez menos capacidad de competir con rivales offshore que ofrecen productos más sofisticados. Las autoridades reconocen que hacen falta nuevas reglas, pero la coordinación se retrasa por debates sobre stablecoins que frenaron el marco. Para 2026, el mensaje es claro: si se endurecen reglas sin un diseño completo del mercado, los flujos seguirán migrando al exterior y las plataformas locales corren riesgo de quedar rezagadas.

