Puntos clave de la noticia:
- Bitcoin cayó por debajo de $63,000 y regresó a $62,200 el lunes, acumulando una pérdida semanal superior a 4% tras desvanecerse el rebote dominical.
- Ether cayó bajo $1,850 y XRP luchó por sostener $1.05, mientras Solana, Dogecoin, Cardano, Monero y RAIN también registraron pérdidas.
- El ataque a Coldcard debilitó la confianza en la autocustodia, aunque la volatilidad siguió contenida mientras posiciones cortas convivían con apuestas alcistas en derivados del mercado.
Bitcoin cayó por debajo de $63,000 el lunes, borrando un breve rebote dominical y regresando a $62,200. El descenso dejó a BTC con una pérdida semanal superior a 4%, una capitalización cercana a $1.25 billones y un dominio inferior a 56.5%. La nueva caída mostró que el alivio del fin de semana no había reparado la frágil demanda del mercado. Bitcoin había alcanzado $63,700 tras disminuir las preocupaciones geopolíticas, pero los vendedores recuperaron el control mientras los operadores asimilaban el quinto día de consecuencias del ataque a Coldcard y sus pérdidas reportadas de $114 millones.
Las preocupaciones de seguridad profundizan la debilidad de los principales criptoactivos
Ethereum y XRP siguieron a Bitcoin a la baja mientras la presión se extendía entre las principales altcoins. Ether cayó por debajo de $1,850 después de un rechazo cercano a $1,980 durante julio, mientras XRP luchaba por mantenerse sobre $1.05, considerado un soporte crítico. La debilidad de Bitcoin volvió a convertirse en el detonante de pérdidas generales, no en una corrección aislada. Solana, Dogecoin, Cardano, Monero y RAIN también cotizaron en rojo, mientras solo un grupo limitado consiguió pequeñas ganancias, reforzando la impresión de que los compradores se volvían más selectivos y defensivos en general.

El incidente de Coldcard añadió una capa inusual de incertidumbre porque cuestionó la confianza en la autocustodia, un principio fundamental para la propiedad de criptomonedas. Algunos titulares habrían trasladado monedas a exchanges después de pérdidas en billeteras físicas, invirtiendo la preferencia habitual por mantener control directo. La reacción del mercado permaneció sorprendentemente contenida frente a la magnitud de la brecha de seguridad. Bitcoin cayó alrededor de 1.5% en 24 horas y Ether casi 2%, mientras la volatilidad implícita se mantuvo cerca de 37%, indicando preocupación sin pánico ni una demanda mayor de protección mediante opciones.
El posicionamiento en derivados tampoco ofreció una señal clara. Más de 52% del volumen comprador de futuros se inclinó hacia posiciones cortas, pero el interés abierto de Bitcoin alcanzó un máximo mensual de 772,000 BTC y la financiación permaneció positiva, en 4% anualizado. Las opciones de compra en $68,000 y $70,000 estuvieron entre las más negociadas. La presión vendedora coexistió con apuestas persistentes por un rebote, dejando al mercado dividido. Entretanto, la capitalización cripto perdió unos $40 mil millones, hasta $2.22 billones, y XRP, ETH y otros tokens quedaron vulnerables si Bitcoin no defendía $62,000.





