El brazo cripto de Brevan Howard registra una pérdida anual de 30%, su mayor caída desde el lanzamiento

El fondo BH Digital Asset cae 29.5% en 2025, destacando el riesgo de drawdowns institucionales en cripto y elevando el listón de gobernanza.
Tabla de Contenidos

Puntos clave de la noticia:

  • El fondo BH Digital Asset de Brevan Howard cayó 29.5% en 2025, su mayor descenso anual desde su lanzamiento en 2021, según el Financial Times.
  • La caída obliga a recalibrar presupuestos de riesgo y exigir más transparencia sobre drivers, supuestos de liquidez y capacidad de reducir riesgo ante cambios de régimen.
  • Los inversores mirarán por controles más estrictos, reporting consistente y un reset creíble que demuestre que estrategias cripto institucionales pueden resistir la volatilidad.

El fondo BH Digital Asset de Brevan Howard cerró 2025 con una caída de 29.5%, su peor desempeño anual desde que se lanzó en 2021, según un reporte del Financial Times. La lectura inmediata es que la exposición cripto “institucional” todavía puede sufrir drawdowns de estilo venture. Para los asignadores, un año así obliga a recalibrar expectativas, presupuestos de riesgo y scorecards de managers. La cifra no es solo un dato de performance; es un recordatorio de que el beta cripto puede pasar por encima de cualquier narrativa de estrategia cuando la liquidez se adelgaza y las correlaciones suben. También empuja a las plataformas a reforzar controles, frecuencia de reportes y comunicación con clientes.

Lo que este drawdown dice sobre las estrategias cripto institucionales

En términos de gobernanza, una pérdida anual cercana a 30% se convierte rápidamente en una prueba de estrés para el diseño del mandato, las condiciones de liquidez y qué significa “multi-estrategia” en la práctica. El punto crítico es si el motor de riesgo está calibrado para los cambios de régimen propios de cripto. Cuando el mercado se mueve con gaps, los gestores pueden verse obligados a reducir riesgo en plena debilidad, cristalizando pérdidas y ampliando el tracking error versus benchmarks. Esa dinámica se intensifica si el portafolio mezcla tokens líquidos con exposiciones venture de más largo plazo, donde las valoraciones se ajustan con rezago. Ahí, la prioridad operativa pasa a ser la transparencia: qué explicó la caída, qué es repetible y qué fue dependiente del camino.

El fondo BH Digital Asset de Brevan Howard cayó 29.5% en 2025, su mayor descenso anual desde su lanzamiento en 2021, según el Financial Times.

Para los asignadores, la etiqueta “la peor desde el lanzamiento” importa porque dispara respuestas internas dentro de comités de inversión. La conclusión es que las decisiones de asignación se moverán por proceso, no por slogans sobre adopción. La debida diligencia tiende a enfocarse en controles de downside: tamaño de posiciones, límites de contraparte, flujos de custodia y settlement, y qué tan rápido se puede recortar riesgo sin destruir la ejecución. Los gestores que pueden presentar un post-mortem sólido suelen preservar confianza incluso después de un mal año; quienes no, enfrentan una captación más lenta y renegociaciones más duras de términos. La reputación, en este ciclo, se vuelve un activo.

Mirando hacia adelante, el drawdown eleva el estándar de lo que “institucional” debería significar en activos digitales: disciplina de riesgo, operaciones robustas y gobernanza clara. La pregunta hacia delante es si la plataforma puede convertir un año difícil en un reset creíble. Los inversores observarán señales de límites de riesgo más estrictos, reporting más consistente y una mezcla de portafolio capaz de sobrevivir tanto picos de volatilidad como ventanas de liquidez más lentas. Si la performance se estabiliza, el episodio podría verse como una prueba de madurez; si la volatilidad persiste, podría cambiar la asignación de capital del sector por más tiempo del que muchos esperan.

RELATED POSTS

Ads

Síguenos en Redes

Cripto Tutoriales

Cripto Reviews