Puntos clave de la noticia:
- Blockstream publicó una propuesta técnica llamada SHRINCS para proteger las transacciones de Bitcoin frente a las computadoras cuánticas.
- SHRINCS permitiría procesar alrededor de tres transacciones por segundo, frente a las 0,36 que permitiría el esquema poscuántico estandarizado por el NIST.
- La propuesta de Blockstream fue diseñada por Jonas Nick y Mikhail Kudinov, y ya fue testeada en marzo en Liquid, la red paralela de Blockstream.
Blockstream, firma de infraestructura de Bitcoin cuyos ingenieros han contribuido al desarrollo del protocolo durante más de una década, publicó una propuesta técnica denominada SHRINCS, un nuevo esquema de firma para transacciones de Bitcoin diseñado para resistir ataques de computadoras cuánticas sin comprometer gravemente la capacidad de procesamiento de la red.
El problema de fondo en la industria es que Bitcoin prueba la propiedad de fondos mediante firmas digitales basadas en criptografía de curva elíptica. Teóricamente hablando, una computadora cuántica suficientemente poderosa, ejecutando el algoritmo de Shor desarrollado en 1994, podría calcular la clave privada a partir de la clave pública visible en la blockchain, lo que permitiría a un atacante falsificar firmas y gastar monedas ajenas. Más de 1,1 millones de BTC pertenecientes al creador de la red, Satoshi Nakamoto, se encuentran en direcciones con claves públicas expuestas.

SHRINCS: El Problema del Tamaño
Reemplazar el sistema de firmas actual es un verdadero obstáculo técnico: las firmas poscuánticas estandarizadas por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) pueden ser decenas de veces más grandes que las firmas Schnorr que Bitcoin utiliza hoy. Blockstream estimó que la red podría procesar alrededor de 6,5 transacciones por segundo con Schnorr, cifra que cae a apenas 0,36 con SLH-DSA, el esquema hash estandarizado por el NIST.
SHRINCS eleva esa capacidad a aproximadamente tres transacciones por segundo. Sus firmas parten de 324 bytes frente a los 64 de Schnorr, pero la actualización SegWit de 2017 otorga un descuento al espacio destinado a firmas dentro de cada bloque, lo que reduce el impacto real sobre la capacidad de la red. El sistema está construido sobre SHA-256, la misma función hash que ya emplea Bitcoin en su mecanismo de minería, por lo que no crea nuevos supuestos matemáticos en la base de seguridad del protocolo.
La Propuesta de Blockstream No es Ni la Mejor Ni la Definitiva
Jonas Nick, quien diseñó SHRINCS junto a su colega Mikhail Kudinov, reconoció que se trata de la primera propuesta de firma poscuántica concebida específicamente para Bitcoin, aunque aclaró que no pretende ser el sistema definitivo ni el mejor en todos los aspectos.
Entre sus limitaciones, el esquema exige que cada wallet utilice una clave de un solo uso por transacción, lo que obliga a llevar un registro preciso de las claves ya empleadas. Restaurar una copia antigua de la wallet o perder ese registro podría complicar la utilización de los fondos.
La propuesta aún carece de una prueba de seguridad formal y su software de referencia no está listo para uso en producción. Incorporar SHRINCS a Bitcoin requeriría un soft fork con el debido respaldo suficiente de la red. La iniciativa coincide con una dirección similar que los investigadores de Ethereum comenzaron a explorar esta semana.





