Puntos claves de la noticia:
- El crecimiento de Bitcoin se desvincula del aumento de la masa monetaria M2.
- Fidelity considera la divergencia temporal tras una nueva flexibilidad monetaria.
- Algunos analistas interpretan la desvinculación como señal de mercado bajista.
Bitcoin continúa alejándose del crecimiento del M2 monetario global al inicio de 2026, ampliando una divergencia que comenzó a mediados de 2025 y que pone en duda uno de los marcos macroeconómicos más utilizados para explicar su comportamiento de precio.
Durante varios años, la expansión de la liquidez global fue una referencia central para las proyecciones alcistas de Bitcoin. Históricamente, los ciclos alcistas coincidían con fases de aceleración del M2, bajo la premisa de que un activo escaso absorbe capital excedente durante periodos de relajación monetaria. Los datos recientes, sin embargo, muestran una separación cada vez más evidente entre ambas variables.
Según información citada por Fidelity Digital Assets, el crecimiento interanual de Bitcoin se mantiene en terreno negativo, mientras que el M2 global crece a una tasa superior al 10% interanual. La correlación observada en ciclos anteriores se ha debilitado aún más al comenzar 2026.
En este contexto, Bitcoin ya no responde de forma directa a la expansión de la liquidez, lo que plantea interrogantes sobre si el M2 sigue siendo el principal motor de su valoración.
Fidelity mantiene una postura constructiva
En su informe de enero, la firma sostiene que los ciclos alcistas de Bitcoin suelen coincidir con fases de aceleración del M2 y señala el final del programa de endurecimiento cuantitativo de la Reserva Federal, junto con una nueva etapa de relajación monetaria global, como factores de apoyo. Desde esta óptica, la oferta limitada de Bitcoin permite que absorba el exceso de capital de manera más eficiente una vez que los flujos de liquidez se normalizan.
Otros analistas proponen interpretaciones distintas
El comentarista de mercado MartyParty compara el precio de Bitcoin con el M2 global utilizando un rezago de 50 días, y sostiene que la debilidad reciente responde a un desfase temporal más que a un cambio estructural. Bajo este enfoque, el precio podría ajustarse al alza si los patrones históricos de retraso vuelven a manifestarse.
#Bitcoin vs Global Liquidity – Lagged 50 days M2 says we bounce here – Jan 12th pic.twitter.com/hPw5ObpvAk
— MartyParty (@martypartymusic) January 12, 2026
Las posturas más cautas observan una señal diferente
El analista Mister Crypto destaca que, en ciclos anteriores, los periodos de desacople entre Bitcoin y el M2 han coincidido con zonas cercanas a máximos de mercado, seguidos por fases bajistas prolongadas. Desde esta perspectiva, la divergencia actual refleja agotamiento del ciclo más que acumulación.

Una explicación alternativa proviene de Charles Edwards, quien atribuye el fenómeno a riesgos tecnológicos y no a factores monetarios. Edwards argumenta que 2025 marcó el ingreso de Bitcoin en una etapa donde la probabilidad teórica de que la computación cuántica desafíe los sistemas cripto dejó de ser nula. En su análisis, la reasignación de capital responde a esta evaluación de riesgo, más que a la dinámica tradicional de la liquidez.
De cara a 2026, el mercado observa si Bitcoin vuelve a alinearse con las tendencias de liquidez global o si consolida un nuevo marco de valoración influido por factores tecnológicos, geopolíticos y de percepción de riesgo. La división entre analistas refleja un mercado más complejo que en ciclos anteriores, donde el M2 ya no ofrece respuestas únicas.




