Puntos clave de la noticia:
- La Fundación Algorand traslada su sede de Singapur a EE. UU. ante el nuevo clima regulatorio.
- El movimiento coincide con la repatriación de otras entidades como Jito Foundation de Solana.
- Se ha nombrado una nueva junta directiva y un consejo asesor para potenciar el ecosistema.
La Fundación Algorand vuelve a Estados Unidos. Este jueves anunciaron que la sede central se traslada desde Singapur de vuelta a casa. El traslado responde a los rápidos cambios en el panorama regulatorio de Washington, buscando posicionar al país como líder en innovación de activos digitales. La decisión marca el compromiso de la fundación con la creación de una infraestructura financiera de próxima generación bajo leyes estadounidenses claras.
Algorand is officially back in the US 🇺🇸
— Algorand Foundation (@AlgoFoundation) January 5, 2026
Singapore to Delaware. pic.twitter.com/4HfEIaH8Eq
Staci Warden, CEO de la organización, dijo que el objetivo de esta transición es potenciar áreas críticas como los pagos globales instantáneos y la resiliencia económica. Indicó que la repatriación de la Fundación Algorand es vital para asegurar que la tecnología blockchain de origen norteamericano lidere el futuro financiero.

Un nuevo horizonte para el ecosistema blockchain en EE. UU.
La reestructuración es general, incluye la presentación de una renovada junta directiva, además de la creación de un Consejo Asesor del Ecosistema. El ente contará con la participación de validadores, desarrolladores y emprendedores. El objetivo es impulsar una gobernanza participativa y cercana al talento técnico que actualmente reside en Estados Unidos.
La repatriación de la Fundación Algorand ocurre en un momento de giro político de 180 grados en la administración de Donald Trump. Los líderes del sector perciben ahora una apertura hacia regulaciones más amigables y una reducción de la ejecución mediante litigios constantes. Este nuevo enfoque está incentivando a proyectos que operaban en paraísos fiscales o centros asiáticos a regresar para aprovechar el capital local.
En resumen, la vuelta a casa se celebró con un evento simbólico en Washington D.C., donde se reunieron legisladores y figuras clave de la industria. Este hito representa mucho más que un simple cambio de domicilio social; es el inicio de una posible oleada de reinversión nacional. La repatriación de la Fundación Algorand marca así un precedente histórico en el esfuerzo por restaurar el liderazgo tecnológico de Estados Unidos.



