Puntos clave de la noticia:
- Polygon presentó CDK Besu, una solución que permite a bancos e instituciones financieras crear blockchains privadas conectadas a Agglayer.
- La infraestructura utiliza Hyperledger Besu y pruebas de conocimiento cero para transferir activos entre redes sin publicar los datos de las transacciones privadas en Ethereum.
- CDK Besu ya está disponible para producción en la red principal de Ethereum. Las instituciones que utilizan Besu también podrán conectar sus redes existentes a Agglayer.
Polygon lanzó CDK Besu, una nueva configuración de su Chain Development Kit (CDK) que permite a bancos e instituciones financieras conectar sus blockchains privadas con otras redes y acceder a su liquidez mediante Agglayer.
La solución utiliza Hyperledger Besu, un cliente de Ethereum de código abierto empleado en infraestructuras empresariales, y permite desplegar redes privadas con validadores autorizados por las propias instituciones.
Hasta ahora, conectar una blockchain privada basada en Besu con otras redes requería desarrollar integraciones específicas, generalmente mediante puentes que dependían de grupos de firmantes para autorizar las transferencias.
Con CDK Besu, la conexión a Agglayer está integrada desde el primer bloque. Los activos pueden trasladarse entre las redes conectadas y las transferencias se liquidan en Ethereum mediante pruebas criptográficas de conocimiento cero.
Las instituciones mantienen el control sobre sus validadores, los permisos de acceso y los participantes autorizados para operar. Además, los datos de las transacciones permanecen dentro de su infraestructura privada y no se publican en Ethereum.
Polygon conecta las redes privadas con Agglayer
CDK Besu utiliza el mecanismo de consenso QBFT, que permite a un conjunto conocido de validadores aprobar bloques y alcanzar finalidad inmediata.
Esta configuración está dirigida especialmente a bancos, proveedores de infraestructura financiera y consorcios que necesitan controlar quién participa en sus redes.
A través de Agglayer, las instituciones pueden transferir activos hacia otras blockchains conectadas, incluidas redes públicas que ofrecen liquidez en stablecoins y activos tokenizados.
La infraestructura mantiene una única versión canónica de cada activo entre las redes. De esta manera, evita que un mismo token tenga múltiples representaciones creadas por distintos puentes.
Por ejemplo, un banco podría emitir depósitos tokenizados en su propia blockchain y permitir que sus clientes los transfieran a otra red para adquirir participaciones en un fondo monetario tokenizado.
Sin esta conexión, el proceso podría exigir convertir los depósitos nuevamente en dinero tradicional, trasladar los fondos mediante sistemas bancarios y adquirir el activo en la red de destino.
Con Agglayer, el token puede trasladarse directamente entre ambas blockchains, sin necesidad de pasar por ese procedimiento.
Polygon también indicó que las instituciones no tendrán que compartir con la compañía los ingresos generados por la actividad de sus redes.
Las pruebas criptográficas limitan los riesgos entre blockchains
Uno de los componentes centrales abordados por Polygon es el sistema de pessimistic proofs, que utiliza pruebas criptográficas para verificar los saldos asociados a las transferencias entre redes.
Estas pruebas impiden que una blockchain retire del sistema más activos de los que recibió. Según Polygon, el mecanismo limita el riesgo de que una red comprometida afecte los fondos depositados en otras blockchains conectadas.
Las pruebas se generan mediante Succinct Prover Network y, una vez verificadas, permiten liquidar las transferencias en Ethereum.
El sistema comprueba la contabilidad de los puentes, pero no verifica individualmente todas las transacciones ejecutadas dentro de cada blockchain privada.
Las instituciones que necesiten pruebas de ejecución completas pueden optar por otra configuración de Polygon CDK basada en OP Stack.
CDK Besu también incorpora mecanismos para redes administradas por consorcios. Cada institución puede operar sus propios validadores y participar en las decisiones sobre la incorporación o eliminación de miembros.
Para autorizar determinadas operaciones de conexión con Agglayer, el sistema permite exigir la aprobación de un número mínimo de participantes, de modo que ninguna entidad pueda actuar unilateralmente.
La solución ya está disponible para producción en la red principal de Ethereum, además de contar con entornos de prueba y desarrollo.
Polygon publicó las instrucciones de implementación y los componentes de código abierto necesarios para desplegar la infraestructura. También confirmó que las instituciones que ya operan redes Hyperledger Besu podrán conectarlas a Agglayer sin tener que crear una blockchain desde cero.





