Puntos clave de la noticia:
- Wallets vinculadas a Lazarus movieron aproximadamente $30 millones mediante Hyperliquid y HyperUnit, convirtiendo Bitcoin en Ether o Solana antes de trasladar los fondos hacia otras redes.
- Los activos rastreados llegaron posteriormente a KuCoin, Kraken, Lbank y servicios no identificados de Tron, mostrando cómo fondos sancionados pueden atravesar múltiples tokens, cadenas y plataformas.
- Las transferencias ocurrieron semanas después de que funcionarios estadounidenses debatieran una vía regulatoria para Hyperliquid, mientras Lazarus continúa vinculado a grandes robos, incluido el hack de Bybit por $1.400 millones.
Wallets de criptomonedas vinculadas a Lazarus Group, colectivo sancionado por la OFAC, movieron aproximadamente $30 millones en activos digitales a través de Hyperliquid, según datos blockchain compartidos por el analista de Arkham Emmett Gallic. Las direcciones enviaron Bitcoin a Hyperliquid y HyperUnit, intercambiaron los fondos por Ether o Solana y posteriormente trasladaron los activos mediante bridges hacia las redes Tron, Solana o Ethereum. El movimiento destaca porque fondos asociados con un grupo de hackers norcoreano fuertemente sancionado atravesaron un importante ecosistema de trading descentralizado antes de llegar a otros destinos. La ruta demuestra la rapidez con la que los activos pueden cambiar de red, token y plataforma.
Addresses linked to OFAC Sanctioned Lazarus Group (North Korea) have been actively moving $30M+ through Hyperliquid (HyperUnit) as recent as yesterday.@zachxbt identified these addresses as Lazarus Group in 2024 linked to $61M in stolen fundshttps://t.co/RNJ4NMBrxA pic.twitter.com/CvivPLVnEL
— Emmett Gallic (@emmettgallic) August 31, 2026
Las transferencias de Lazarus evidencian los desafíos del rastreo entre blockchains
Las transferencias no terminaron después de los swaps onchain. Según el seguimiento reportado, los activos acabaron llegando a los exchanges KuCoin, Kraken y Lbank, además de varios servicios no identificados que operan sobre la red Tron. La ruta ilustra la complejidad que enfrentan los investigadores al seguir fondos que atraviesan múltiples activos, bridges, exchanges y servicios sin identificar. Bitcoin funcionó como punto de entrada hacia Hyperliquid y HyperUnit, mientras Ether y Solana actuaron como activos intermedios antes de que los fondos pasaran a otras redes. Esa secuencia ofrece a los analistas blockchain varios puntos visibles de seguimiento, pero también aumenta la cantidad de plataformas involucradas.
El momento de las transferencias añade otra capa de atención sobre Hyperliquid. Los movimientos ocurrieron apenas semanas después de que el presidente estadounidense Donald Trump señalara que Michael Selig, presidente de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas, trabajaba en una vía regulatoria para introducir Hyperliquid en los mercados de Estados Unidos. Esta coincidencia sitúa el escrutinio sobre las finanzas ilícitas junto al debate sobre cómo el exchange descentralizado podría integrarse dentro de mercados estadounidenses regulados. Los movimientos reportados no demuestran ninguna conducta indebida por parte de Hyperliquid, pero reflejan el desafío de cumplimiento que afrontan las plataformas blockchain abiertas.
Lazarus Group ya cuenta con un extenso historial dentro del cibercrimen relacionado con criptomonedas. El colectivo norcoreano respaldado por el Estado es considerado el principal sospechoso de algunos de los mayores hacks del sector, incluido el robo de $1.400 millones a Bybit en 2025, descrito como el mayor registrado hasta la fecha. Actores vinculados a Corea del Norte también estuvieron relacionados con al menos $578 millones de los $634 millones robados en incidentes cripto durante abril. Frente a ese historial, la última transferencia de $30 millones resulta relevante menos por su tamaño que por lo que revela sobre el movimiento persistente de fondos después de los robos. El rastreo blockchain puede exponer las rutas incluso mientras los activos continúan cambiando de forma.





