Puntos clave de la noticia:
- Jim Cramer afirmó que venderá Bitcoin por temor a la computación cuántica, aunque sus tenencias y billeteras no han sido verificadas públicamente.
- Bitcoin permaneció cerca de $64,000 pese a la advertencia, el incidente de Coldcard, el aumento de los bonos y las ventas divulgadas por Strategy.
- Los traders reactivaron la narrativa del “Cramer inverso”, recordando sus cambios de postura y pronósticos fallidos como razones para tomar el anuncio con escepticismo.
Jim Cramer afirmó que venderá todos sus Bitcoin porque la computación cuántica podría amenazar la seguridad de las criptomonedas dentro de tres o cuatro años. Su advertencia llegó después de una entrevista del 31 de julio con Arvind Krishna, presidente y CEO de IBM, quien dijo que la criptografía moderna podría enfrentar desafíos en ese plazo. Bitcoin, sin embargo, permaneció cerca de $64,000 sin mostrar pánico tras el comentario televisado. La reacción resulta curiosa porque ni el tamaño de sus tenencias ni alguna billetera vinculada han sido divulgados, haciendo imposible verificar independientemente una venta.
La reputación contraria de Cramer debilita su advertencia cuántica
Los traders recibieron el anuncio principalmente como una señal alcista, reactivando la conocida broma del “Cramer inverso”, basada en apostar contra sus recomendaciones públicas. Su historial incluye haber calificado Bitcoin como “dinero de Monopoly” en 2017, comprar cerca de $10,000 en 2020 y vender la mayor parte de su posición en junio de 2021, antes de que el precio alcanzara nuevos máximos. Los repetidos cambios de postura de Cramer han debilitado el impacto de su nueva convicción bajista. Incluso se lanzó en 2023 un ETF para operar contra sus recomendaciones, aunque cerró al año siguiente.

El mercado también enfrentaba motivos de cautela ajenos a la computación cuántica. Bitcoin absorbía las consecuencias del incidente de la billetera física Coldcard, el aumento de los rendimientos de los bonos y las ventas divulgadas por Strategy, un tenedor corporativo. A pesar de esas presiones, la criptomoneda se mantuvo resistente alrededor de $64,000. La acción del precio sugiere que los traders consideran más relevantes los riesgos inmediatos que una amenaza criptográfica incierta situada a varios años. Por eso, los comentarios de Cramer no provocaron la caída abrupta que habría acompañado una advertencia con mayor credibilidad.
Eso no demuestra que el riesgo cuántico sea irrelevante ni confirma que Cramer haya empezado a vender. Muestra cómo la reputación condiciona la recepción de una preocupación seria. En enero de 2024, predijo una caída “desagradable” de Bitcoin tras el debut de los ETF al contado; el precio bajó antes de avanzar hacia $70,000 en marzo. La calma de Bitcoin refleja más escepticismo hacia el mensajero que certeza sobre la tecnología. Por ahora, el mercado separa el debate de seguridad a largo plazo del precio, dejando su salida anunciada como comentario, no como presión vendedora confirmada.





