Puntos clave de la noticia:
- ARENA nominó a Maytee Iraheta y el FMLN eligió a Rafael Aguirre, ambos críticos de la estrategia Bitcoin de Nayib Bukele.
- Bukele busca un tercer mandato con aprobación superior a 94%, mientras sus rivales carecen de fuerza legislativa y necesitarían coaliciones para cambiar la política.
- Bitcoin dejó de ser obligatorio en comercios, pero las compras estatales continúan y elevaron las reservas a 7,730 BTC pese a las advertencias del FMI.
Las elecciones presidenciales de 2027 en El Salvador comienzan a ejercer presión directa sobre la estrategia de Bitcoin del presidente Nayib Bukele. Los dos principales partidos de oposición eligieron candidatos que rechazan la política cripto del Gobierno y la describen como un fracaso fiscal. ARENA seleccionó a la exdiputada Maytee Iraheta, mientras el FMLN nominó al médico y dirigente sindical Rafael Aguirre. Bitcoin pasó de experimento nacional a legado electoral disputado, planteando una pregunta incómoda: ¿podría un futuro Gobierno detener el programa de acumulación asociado con la identidad económica internacional de Bukele?
Los candidatos opositores confrontan el legado de Bitcoin de Bukele
Nuevas Ideas nominó este mes a Bukele para un tercer mandato, nuevamente acompañado por el vicepresidente Félix Ulloa. Sus rivales afrontan un profundo desequilibrio institucional. ARENA controla solo dos escaños en la Asamblea Legislativa, mientras el FMLN no ocupa ninguno desde 2024, por lo que cualquiera necesitaría una coalición amplia para modificar el rumbo gubernamental. Bukele llega a la contienda con una popularidad abrumadora y ventaja legislativa. Una encuesta situó su aprobación por encima de 94%, mientras apenas 2.2% de los salvadoreños identificó Bitcoin como su mayor fracaso antes de la votación de febrero de 2027.
La política ya cambió sustancialmente. Tras un acuerdo de $1.4 mil millones con el Fondo Monetario Internacional en febrero de 2025, El Salvador eliminó la obligación de que los comercios aceptaran Bitcoin, restableciendo al dólar estadounidense como única moneda oficial para operaciones cotidianas. Sin embargo, la Oficina Nacional de Bitcoin continuó comprando cerca de un BTC diario. Bitcoin dejó de ser dinero de aceptación obligatoria, pero la acumulación estatal continúa. Las reservas gubernamentales alcanzaron aproximadamente 7,730 BTC el 27 de julio, frente a unos 7,700 BTC un mes antes, confirmando que la compra diaria sigue activa.
Esa reserva expone al próximo Gobierno a la volatilidad y a un debate fiscal. Bitcoin cotizaba cerca de $65,300, la mitad de su récord de octubre de 2025, superior a $126,000, mientras la caída borró casi $300 millones de las tenencias estatales. El FMI ha advertido sobre riesgos fiscales y de gobernanza, además de cuestionar si la política mejoró realmente la inclusión financiera. La elección podría decidir si el país continúa comprando o pone fin al experimento. Quien gane en febrero gobernará hasta 2033 y heredará una reserva cuyo significado político rivaliza con su valor financiero.



