Puntos Clave de la Noticia:
- El volumen combinado de negociación para las acciones preferentes STRC y SATA superó los 10.000 millones de dólares durante las turbulencias de junio.
- Las firmas estadounidenses Strategy y Strive lideraron las adquisiciones corporativas de Bitcoin en junio, sumando de manera neta 3.625 BTC y 3.364 BTC respectivamente.
- Metaplanet, el tercer mayor holding público de Bitcoin con 43.000 BTC, anunció el 10 de julio de 2026 un estudio conjunto para emitir instrumentos de crédito tokenizados en Japón.
El mercado crediticio de Bitcoin de $10.000 millones de dólares continúa atrayendo nuevos participantes institucionales tras sufrir una fuerte oleada de liquidaciones en junio, la cual provocó llamadas de margen y empujó el precio de sus principales acciones preferentes muy por debajo de su valor nominal.
El reporte de BitcoinTreasuries.net revela que, esta corrección se presenta como la primera prueba de estrés significativa para el sector. Los datos sugieren que el mercado emergió operativo a pesar de los daños sufridos, manteniendo los pagos de dividendos ininterrumpidos y registrando volúmenes récord en el mercado secundario.
El impacto del apalancamiento en los instrumentos preferentes

La acumulación de apalancamiento financiero transformó temporalmente productos diseñados para la generación de ingresos estables en una fuente de volatilidad. Firmas como Strategy y Strive recurrieron a las acciones preferentes perpetuas para captar capital de largo plazo sin diluir sus acciones ordinarias ni depender exclusivamente de la deuda bancaria tradicional. Los instrumentos referenciales del sector, STRC de Strategy y SATA de Strive, cotizaron durante meses cerca de su valor nominal estipulado de 100 dólares.
Esta prolongada estabilidad incentivó a múltiples inversores a solicitar préstamos para amplificar sus posiciones y maximizar los rendimientos por dividendos. Sin embargo, la estrategia dependía de que los activos mantuvieran su cotización, una premisa que comenzó a fallar cuando Bitcoin retrocedió por debajo de los $60.000 dólares a mediados de junio.
A partir del 18 de junio, las cotizaciones de STRC y SATA rompieron a la baja de forma abrupta. La caída de precios activó llamadas de margen forzadas, obligando a los inversores endeudados a liquidar sus posiciones en un mercado debilitado. De acuerdo con los registros comerciales del periodo, STRC descendió hasta un mínimo histórico de $75 dólares, lo que representa un descuento del 25% respecto a su valor nominal, mientras que SATA retrocedió hasta el entorno de los $88 dólares.
Como respuesta institucional ante la crisis, la gerencia de Strategy elevó el dividendo anualizado de STRC al 12% e implementó un marco de capital que incluyó una reserva de efectivo de $2.550 millones de dólares, un fondo suficiente para cubrir aproximadamente 17 meses de dividendos preferentes y compromisos de intereses.
Recuperación de cotizaciones y expansión internacional del modelo
A pesar de las ventas de pánico iniciales, el mercado financiero experimentó una estabilización más veloz de lo previsto. Al cierre de la sesión de los informes correspondientes, las acciones de STRC recuperaron terreno hasta los $87 dólares, mientras que SATA rebotó con firmeza hacia los $97 dólares.
El volumen transaccionado reflejó una intensa actividad en el mercado secundario, acumulando más de $10.000 millones de dólares durante el mes de junio, divididos en $8.700 millones de dólares correspondientes a STRC y cerca de $1.500 millones de dólares aportados por SATA.
Aunque esta liquidez no generó capital fresco directo para los emisores a través de ventas en el mercado abierto (at-the-market), ambas firmas mantuvieron sus programas de acumulación de reservas de criptomonedas utilizando otros recursos corporativos. Strategy y Strive desembolsaron cerca de $200 millones de dólares cada una durante el mes, una señal que los defensores de la industria interpretan como un respaldo continuo hacia la estrategia de tesorería digital.
La resiliencia demostrada por estos instrumentos financieros ha impulsado la réplica del modelo crediticio fuera de las fronteras de los Estados Unidos. El pasado 10 de julio de 2026, la corporación Metaplanet, firma que cotiza en la Bolsa de Tokio y posee un balance de 43.000 BTC, anunció el inicio de un estudio de viabilidad conjunto para estructurar instrumentos de crédito tokenizados en Japón.
La iniciativa se desarrollará en colaboración con Siiibo Securities (entidad recientemente adquirida por Metaplanet por $13 millones de dólares), el emisor de la stablecoin en yenes JPYC y la plataforma regulada de tokens de seguridad Progmat.
El consorcio planea evaluar el diseño de productos de deuda digital que utilicen Bitcoin como activo de respaldo o mecanismo de mejora crediticia, buscando mitigar los altos costes operativos de administración y distribución que limitan el financiamiento de las medianas empresas japonesas.
Una encuesta complementaria de BitcoinTreasuries.net indica que el 78% de los participantes del sector proyecta que el mercado crediticio de Bitcoin continuará expandiéndose de forma sostenida hacia finales del año 2027. Las previsiones de un segmento optimista sugieren incluso que el suministro en circulación de esta clase de deuda estructurada podría superar la marca de los $50.000 millones de dólares a nivel global a medio plazo.





