Puntos Clave de la Noticia:
- El prototipo del Proyecto Agorá involucra a más de 40 instituciones financieras privadas y sumará al Banco de Canadá como su octavo banco central participante.
- El análisis legal determinó que la finalidad de la liquidación es alcanzable en las siete jurisdicciones iniciales del consorcio.
- El Banco de Pagos Internacionales presentó los resultados en un informe oficial publicado este miércoles.
Para el Banco de Pagos Internacional (BPI) la tokenización podría dar un giro a la forma como conocemos los pagos transfronterizos mayoristas, así lo visualizan tras los resultados de su último prototipo operativo. Con esta iniciativa buscan solventar las ineficiencias de los pagos tradicionales.
El Proyecto Agorá, desarrollado junto al Instituto de Finanzas Internacionales, aborda los retrasos en las liquidaciones, el riesgo de contraparte y las fricciones operativas en transacciones con múltiples divisas. El prototipo utilizó una arquitectura en capas que permite a los bancos centrales mantener su autonomía operativa mientras interactúan mediante una plataforma compartida interoperable. La liquidación atómica, definida como una ejecución «todo o nada» en cadenas de transacciones, es viable entre distintas monedas y jurisdicciones.

Avances regulatorios y privacidad de datos
El análisis legal concluyó que la finalidad de la liquidación se puede alcanzar en los siete territorios participantes. Pero, los datos de la organización señalan que se requiere más trabajo técnico y contractual alineado con los marcos legales nacionales.
La privacidad de los datos financieros representa otro eje central de la investigación. El BPI reportó que esta puede protegerse a nivel de saldos y transacciones mediante tecnologías que ocultan datos sensibles sin incumplir las normativas regulatorias vigentes.
De acuerdo con el informe, el diseño modular tiene el potencial de desbloquear capacidades como los pagos condicionales y operativos de forma permanente. Estas características técnicas facilitarían futuras mejoras en la detección de fraudes y el cumplimiento de sanciones internacionales a medida que los marcos de intercambio de datos evolucionen.
El Proyecto Agorá involucró inicialmente al Banco de la Reserva Federal de Nueva York, el Banco de Inglaterra, el Banco de Francia, el Banco de Japón, el Banco de Corea, el Banco de México y el Banco Nacional Suizo. Los participantes del proyecto avanzarán próximamente hacia pruebas con valor real utilizando monedas seleccionadas, un hito que incluirá un rol más amplio para el sector privado.





