Puntos clave de la noticia:
- Tras el hackeo de KelpDAO los atacantes movieron fondos a través de ThorChain y adquirieron 442 BTC distribuidos en 400 direcciones.
- El ingreso de $211M en compras spot de BTC empujó el precio de Bitcoin por encima de los $78.000 en pocas horas desde su piso de $75.000.
- Los fondos fueron mezclados con ganancias de los hacks a BTCTurk y Bybit de 2025, y el exploit generó unos $177M en deuda incobrable en Aave.
El hackeo de KelpDAO desató una cadena de movimientos on-chain que terminó impactando directamente en el precio de Bitcoin. Los atacantes canalizaron los fondos robados a través de ThorChain, exchange permisionless, donde los convirtieron en BTC. El proceso generó un ingreso de $211 millones en compras spot que empujó el precio de Bitcoin desde los $75.000 hasta superar los $78.000 en cuestión de horas.
ThorChain registró su mayor volumen diario de comisiones en lo que va del año como consecuencia directa de la actividad de los hackers. La red procesó en promedio 146 transacciones por hora durante el episodio. Al cierre de las operaciones, los atacantes habían distribuido 442 BTC en 400 direcciones distintas. El protocolo se negó a intervenir, argumentando que su diseño no contempla mecanismos de censura ni congelamiento de fondos: la red opera con 95 nodos distribuidos globalmente y no cuenta con una llave de administrador, siguiendo el modelo de Bitcoin.
El Largo Brazo de los Hackers Norcoreanos
La investigación on-chain, trackeada por Arkham Intelligence, identificó varias wallets utilizadas para mover y convertir ETH. Los fondos terminaron mezclados con ganancias de anteriores ataques, incluidos los hacks a BTCTurk y Bybit ocurridos en 2025, lo que apunta al grupo TraderTraitor y otros operadores vinculados a Corea del Norte como responsables del esquema de lavado.
Los hackers ejecutaron los movimientos apenas tres horas después de que Arbitrum congelara aproximadamente el 25% de los fondos que aún permanecían en su red. Una vez en la cadena principal de Bitcoin, las monedas pueden ser rastreadas, pero no bloqueadas, lo que cierra el ciclo de lavado de forma efectiva.

Las consecuencias del hackeo se extendieron por todo el ecosistema DeFi. Ethereum perdió el 17,73% de su valor total bloqueado, Hyperliquid registró salidas del 17,68%, Arbitrum perdió el 13,65% de su liquidez y Solana vio fluir hacia afuera el 6,14% de sus fondos. La composabilidad del ecosistema amplificó el daño: el ataque dejó aproximadamente $177 millones en deuda incobrable dentro del protocolo Aave, además de potencialmente generar efectos secundarios on-chain sobre otros protocolos que usaban esos activos como colateral.





