Puntos Clave de la Noticia:
- El Gobierno ruso envió a la Duma Estatal una propuesta para imponer responsabilidad penal a entidades de activos digitales sin licencia del Banco Central.
- Las sanciones individuales incluyen multas de hasta 4,000 dólares y cuatro años de cárcel, elevándose a siete años para estructuras de crimen organizado.
- El Tribunal Supremo cuestiona la medida por falta de justificación razonada, sugiriendo esperar a la ley de moneda digital prevista para julio de 2026.
El gobierno de Rusia endurece el control sobre el ecosistema de activos digitales. Mediante un nuevo proyecto de ley presentado ante la Duma Estatal, se busca castigar penalmente la oferta de servicios cripto no registrados ante las autoridades financieras.
Esta iniciativa legislativa surge en un contexto de alta volatilidad y presión regulatoria global. El documento propone multas de hasta un millón de rublos (unos 13,100 dólares) o el embargo de salarios por cinco años para quienes operen fuera del marco legal establecido.
La propuesta también detalla que la organización de la circulación de activos no tangibles sin el visto bueno del Banco de Rusia será tipificada como delito. Los legisladores argumentan que estas medidas son necesarias para combatir el lavado de dinero y la evasión de sanciones internacionales.

El Tribunal Supremo y el desafío de la infraestructura digital
A pesar del impulso gubernamental, el Tribunal Supremo de Rusia ha manifestado reservas significativas. Informes del medio local RBC, los magistrados consideran que la propuesta carece de una base jurídica sólida y podría ser calificada como «prematura» en el entorno actual.
Este debate jurídico coincide con incidentes críticos en la industria local, como el reciente hackeo al exchange Grinex. Dicha plataforma sufrió una pérdida de 13.7 millones de dólares, lo que ha intensificado el discurso oficial sobre la inseguridad de las firmas no reguladas.
Por otro lado, la normativa pretende alinearse con el paquete de leyes sobre minería ilegal aprobado en marzo. Con esto, el Kremlin busca centralizar todas las operaciones de intercambio bajo plataformas nacionales supervisadas, limitando la salida de capitales hacia exchanges extranjeros.
Rusia acelera su transición hacia un mercado de criptoactivos estrictamente vigilado. La aprobación de esta ley marcaría el fin de la operatividad gris para los exchanges, obligando a los actores del sector a obtener licencias estatales bajo amenaza de severas penas de prisión.





