Puntos clave de la noticia:
- Los panelistas en Paris Blockchain Week afirmaron que la tokenización puede mejorar la emisión y el acceso, pero no crea liquidez automáticamente para activos que ya son ilíquidos.
- El mercado de RWA tokenizados pasó de $8,800 millones a unos $29,900 millones en un año, impulsado sobre todo por Treasurys y commodities.
- El inmobiliario y el private equity también crecieron, pero los ponentes subrayaron que una mayor emisión no prueba todavía una liquidez real ni trading secundario sostenible.
Líderes de la industria reunidos en Paris Blockchain Week están cuestionando una de las promesas más cómodas de la tokenización: que poner un activo on-chain lo vuelve automáticamente fácil de negociar. El mensaje fue directo: la tokenización puede ampliar el acceso, mejorar la emisión y modernizar la infraestructura, pero no crea por arte de magia compradores, vendedores ni mercados secundarios funcionales. Esa distinción se vuelve cada vez más difícil de ignorar a medida que los activos del mundo real tokenizados se expanden con rapidez y el mercado empieza a enfrentarse a una pregunta más incómoda que el crecimiento: si esos activos pueden alcanzar una liquidez sostenible una vez emitidos a escala.
Ese escepticismo quedó expuesto con claridad durante un panel sobre liquidez de activos del mundo real, donde varios ejecutivos sostuvieron que los activos ilíquidos no se vuelven líquidos simplemente por ser digitalizados. La idea puede sonar simple, pero golpea de frente una de las suposiciones más repetidas del sector. Los ponentes señalaron que activos como el sector inmobiliario y el crédito privado nunca fueron especialmente líquidos en su forma tradicional, por lo que llevarlos on-chain no debería entenderse como una forma de borrar las limitaciones estructurales que ya los condicionaban antes. En ese sentido, la tokenización puede cambiar el empaque y el acceso sin transformar la realidad subyacente del trading.
El crecimiento es real, pero la liquidez sigue siendo desigual
El trasfondo de ese debate es un mercado que ha crecido lo suficiente como para alimentar afirmaciones cada vez más ambiciosas. Los activos del mundo real tokenizados se han expandido con fuerza, pero el mayor impulso se ha concentrado en instrumentos que ya eran más fáciles de estandarizar y negociar. Los datos citados durante la discusión mostraron que el mercado de RWA tokenizados pasó de $8,800 millones el 16 de abril de 2025 a unos $29,900 millones el 16 de abril de 2026. Gran parte de esa expansión provino de deuda del Tesoro estadounidense tokenizada y de commodities, categorías que encajan de forma más natural en estructuras de mercado líquidas y estandarizadas.

En cambio, los segmentos que con más frecuencia se usan para vender el sueño de la tokenización siguen siendo más pequeños, incluso después de registrar fuertes crecimientos porcentuales. Ahí es donde la objeción del panel se vuelve más contundente: el crecimiento en la emisión y el valor de mercado no equivale necesariamente a una verdadera capacidad de negociación. El inmobiliario tokenizado pasó de unos $35 millones a $296 millones en un año, mientras que el private equity subió de casi $60 millones a $223 millones. Otras áreas, como el crédito respaldado por activos y el crédito corporativo, también crecieron en términos absolutos, pero los ponentes insistieron en que un mercado más grande no demuestra por sí solo que exista un trading secundario significativo ni una liquidez duradera.




