Puntos clave de la noticia:
- El Departamento de Justicia abrió un proceso de reclamación para víctimas de OneCoin que quieran optar a una parte de $40 millones en activos decomisados antes del 30 de junio de 2026.
- El fondo de compensación proviene de activos confiscados en procesos contra líderes del esquema, incluido Karl Sebastian Greenwood, condenado previamente a 20 años de prisión.
- Ruja Ignatova sigue desaparecida pese a una persecución internacional reforzada, dejando a las víctimas ante una situación inusual: la restitución avanza mientras la principal fugitiva sigue sin aparecer.
Las víctimas del fraude de OneCoin ya tienen una vía formal para intentar recuperar parte de más de $40 millones en activos decomisados, un paso que por fin convierte años de consecuencias judiciales en un proceso con plazos concretos y fondos efectivamente reclamables. El Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió un sistema de peticiones para quienes fueron perjudicados por el esquema, que defraudó a inversionistas por unos $4,000 millones a través de una operación global de marketing multinivel que funcionó entre 2014 y 2019. Después de años de distancia entre las condenas y la reparación, el caso entra ahora en la parte mucho más compleja: decidir quién logra recuperar dinero y cuánto.
El proceso de compensación estará abierto hasta el 30 de junio de 2026 en onecoinremission.com y será administrado por Kroll Settlement Administration LLC. Ese detalle importa porque transforma un escándalo que durante mucho tiempo pareció casi imposible de aterrizar en algo procedimental, rastreable y sujeto a plazos para víctimas repartidas en distintas jurisdicciones. El anuncio no borra la magnitud del fraude, pero sí crea un mecanismo definido para convertir ganancias criminales confiscadas en una posible restitución. El fiscal general adjunto A. Tysen Duva señaló que la confiscación busca quitarle a los delitos su beneficio económico y devolver fondos a las víctimas siempre que sea posible, subrayando la importancia de esta etapa.
Por qué este paso hacia la recuperación tiene un peso inusual
Los fondos disponibles para la restitución provienen de los procesos judiciales exitosos contra la cúpula de OneCoin. Karl Sebastian Greenwood, cofundador del esquema, fue condenado a 20 años de prisión en 2023, y los activos incautados a la operación ahora forman parte del fondo de compensación. Eso le da al proceso un carácter mucho más concreto que una simple rendición de cuentas simbólica, porque el gobierno ya no está hablando solo de culpabilidad, sino de transformar valor confiscado en reclamaciones reales. Aun así, las cifras siguen siendo impactantes: el fraude se expandió a través de una red global, vendió una narrativa de criptomoneda y dejó pérdidas por miles de millones, mientras el fondo supera apenas los $40 millones.

La otra cofundadora de OneCoin, Ruja Ignatova, sigue desaparecida. Las autoridades internacionales continúan persiguiendo a la llamada “Cryptoqueen”, con el FBI incluyéndola entre sus diez fugitivos más buscados y Europol manteniéndola también en su registro de personas más buscadas. En 2024, el Departamento de Estado de Estados Unidos elevó a $5 millones la recompensa por información que conduzca a su captura. Esa ausencia sin resolver es lo que vuelve tan extraña esta apertura del proceso de compensación: el dinero puede empezar a volver a las víctimas mientras la figura más notoria del caso sigue prófuga. Para muchas víctimas, esta ventana de restitución podría ser la primera oportunidad tangible de recuperar algo.





