Puntos clave de la noticia:
- JPYSC, emitida por SBI Shinsei Trust Bank, apunta a lanzarse en Q2 de 2026 sujeto a aprobación, con SBI VC Trade como distribuidor en Japón.
- Sota Watanabe dijo que no es solo pagos, sino un puente para transferencias entre agentes de IA y distribuciones de activos tokenizados.
- Japón define stablecoins como Electronic Payment Instruments y la carrera asiática se acelera con licencias en Hong Kong en marzo de 2026, en un mercado de $309 mil millones.
SBI Holdings y Startale Group presentaron JPYSC, una stablecoin en yen emitida por un trust bank con objetivo de lanzamiento en Q2 de 2026, con SBI Shinsei Trust Bank como emisor y un debut sujeto a aprobación regulatoria. La distribución quedaría a cargo de SBI VC Trade, mientras Startale, firma Web3 detrás de Astar Network con vínculos con Sony, lidera la construcción técnica. El plan se presenta como la primera stablecoin respaldada por un trust bank en Japón y se diferencia de JPYC, aprobada en octubre pasado como instrumento de pago prepago. El formato de trust bank implica reservas directas en yen, mayor gobernanza y cumplimiento bajo la Payment Services Act de Japón. Desde el inicio.
🇯🇵 Startale Group and SBI Holdings introduce JPYSC, the first trust bank–backed JPY stablecoin issued by Shinsei Trust & Banking, with Startale Group building the technical foundation for regulated digital yen infrastructure.
Here's what makes JPYSC a landmark moment 👇🏻 pic.twitter.com/NcifsGY2uM
— JPYSC (@JPYStableCoin) February 27, 2026
Por qué JPYSC importa en la carrera asiática de stablecoins
El CEO de Startale, Sota Watanabe, posicionó JPYSC como un “yen digital” pensado para una economía totalmente on-chain, no solo como una capa de conveniencia para compras diarias. Dijo que ven un “potencial enorme” en habilitar pagos entre agentes de IA y en impulsar distribuciones de activos tokenizados, describiendo ambos como resultados que pronto serán una realidad. El proyecto se diseña con interoperabilidad entre redes blockchain e infraestructura financiera tradicional, para que la liquidación fluya entre rieles bancarios y flujos Web3 sin rehacer todo el stack. Esa narrativa de “puente” es central en el despliegue. Significa conectividad por diseño hoy.

El telón de fondo regulatorio en Japón es un marco que mantiene la emisión dentro de perímetros supervisados. Las enmiendas de 2022 a la Payment Services Act definieron las stablecoins como “Electronic Payment Instruments” y limitaron la emisión a bancos con licencia, compañías fiduciarias (trust) y proveedores de transferencia de fondos. MUFG, SMBC y Mizuho cuentan con aprobación de la FSA para un piloto conjunto de stablecoins. En marzo de 2025, el parlamento aprobó una ley que permite a emisores fiduciarios invertir hasta 50% de las reservas en bonos gubernamentales de corto plazo. El ministro de finanzas llamó a 2026 un “Año Digital”, mientras la FSA prepara una reclasificación cripto bajo la Financial Instruments and Exchange Act, formalizando expectativas.
En la región, el lanzamiento se inserta en una carrera de licencias en Asia donde el timing se vuelve estrategia. Hong Kong confirmó que emitirá su primera tanda de licencias para emisores de stablecoins en marzo de 2026 bajo una nueva Stablecoins Ordinance, y Corea del Sur está empujando la adopción de stablecoins denominadas en won. Con más de 90% del mercado de stablecoins de $309 mil millones anclado al dólar, JPYSC se plantea como un riel digital regulado y no-USD para liquidación institucional y pagos transfronterizos. El hito operativo es nítido: la ventana de lanzamiento en Q2 de 2026. Sujeto a aprobación, esa fecha marca preparación y ritmo de distribución.





