Puntos clave de la noticia:
- Schwartz dijo que XRP Ledger no tiene un mecanismo para que ninguna parte, incluida Ripple, detenga directamente una transacción que sea válida bajo las reglas actuales.
- Sostuvo que una transferencia “válida” solo puede fallar si los usuarios cambian colectivamente las condiciones de validez y la vuelven inválida por consenso.
- Señaló que el escrow está regido por reglas: cualquiera puede bloquear XRP y, tras el vencimiento, cualquiera puede desbloquearlo, y los validadores no reescriben saldos ni fabrican XRP.
El ex CTO de Ripple, David Schwartz, buscó zanjar un debate recurrente sobre gobernanza al responder en X a preguntas renovadas en redes sociales sobre si las transferencias en XRP Ledger pueden bloquearse o controlarse de forma centralizada. Su conclusión fue que ningún actor individual puede detener una transacción válida de XRP, incluida Ripple, siempre que el pago cumpla con las reglas del protocolo. Schwartz planteó el tema como un asunto de consenso, no de discreción, y señaló una única excepción acotada: una transacción solo se vuelve “bloqueable” si los usuarios de la red cambian colectivamente lo que significa “válida” bajo consenso. El intercambio fue fechado públicamente el 26 de febrero de 2026.
There is no means to prevent valid transactions unless users agree to change validity rules to make them invalid. Anyone who wants to escrow tokens can lock them in escrow. Once an escrow expires, anyone can unlock it.
— David 'JoelKatz' Schwartz (@JoelKatz) February 26, 2026
Validez, mecánica de escrow y el límite de la gobernanza
La aclaración de Schwartz se apoya en la definición compartida de validez de la red. Según su enfoque, no existe un “botón de congelamiento” integrado que una institución, un desarrollador o un validador pueda accionar contra actividad que cumple las normas. Una transacción solo puede bloquearse si deja de ser válida, lo que exigiría que los usuarios acuerden cambiar las reglas de validez y, por tanto, la vuelvan inválida bajo el consenso de la red. Eso transforma el “bloqueo” en una decisión de gobernanza, no en un poder operativo. Para equipos que construyen en XRPL, el mensaje es directo: el criterio decisivo es el cumplimiento de las reglas vigentes, no la relación con una entidad.

También reforzó el punto al explicar el escrow como ejecución fijada por el protocolo, no como aprobación discrecional. Cualquier participante puede poner XRP en escrow, y la ruta de liberación queda definida de antemano por condiciones preestablecidas. Cuando expira el periodo de escrow, los fondos pueden desbloquearse de acuerdo con esos términos, y Schwartz subrayó que cualquiera puede desbloquearlo tras el vencimiento porque el libro mayor impone el resultado automáticamente. En otras palabras, existen flujos condicionales, pero los ejecuta la lógica del protocolo, no una firma de Ripple ni el visto bueno de una autoridad central. El diseño elimina el “gatekeeping” en los eventos del ciclo de vida del escrow.
La aclaración surgió en medio de otra ronda de acusaciones de centralización. Schwartz calificó como “objetivamente sin sentido” una afirmación del fundador de Cyber Capital, Justin Bons, según la cual la Unique Node List de Ripple podría permitir control institucional. Lo comparó con decir que una mayoría minera de Bitcoin podría crear arbitrariamente mil millones de monedas nuevas. Su modelo es que los validadores coordinan, pero no pueden reescribir el libro mayor. Dijo que los validadores no pueden obligar a nodos honestos a aceptar doble gasto o censura. Una mayoría coordinada podría frenar el consenso desde la perspectiva de participantes honestos, pero no puede reescribir saldos ni fabricar XRP. Eso mantiene los pagos válidos como esencialmente imparables.



