Puntos claves de la noticia:
- Tether ayudó al DOJ a recuperar $61 millones robados en fraude de inversión.
- La empresa bloqueó más de $4,200 millones en activos ilícitos en 64 países.
- Tether coopera actualmente con más de 310 agencias policiales en todo el mundo.
Detrás de cada transferencia de criptomonedas existe un rastro permanente e inamovible. Esa propiedad técnica, que muchos consideran un riesgo para la privacidad, se convirtió esta semana en el mecanismo que permitió recuperar casi $61 millones de dólares sustraídos a víctimas de fraude en múltiples países. Tether, recibió el reconocimiento público del Departamento de Justicia de Estados Unidos por su papel determinante en esa recuperación.
La estafa en cuestión corresponde a un esquema conocido en inglés como «pig butchering» — una modalidad de fraude de inversión donde los perpetradores construyen relaciones de confianza prolongadas con sus víctimas antes de convencerlas de depositar fondos en plataformas falsas.
El nombre alude al proceso de «engordar» a la víctima durante semanas o meses antes de vaciar su cuenta. Los daños individuales suelen ser devastadores: pérdidas de ahorros completos, deudas contraídas para invertir más, y un impacto psicológico que va mucho más allá de lo financiero.
El caso comenzó cuando agentes de Homeland Security en Raleigh, Carolina del Norte, recibieron la denuncia de una víctima del fraude. A partir de ahí, los investigadores construyeron un mapa de los fondos robados a través de múltiples carteras digitales, identificando direcciones que aún conservaban saldos considerables.
Tether colaboró en tiempo real con ese proceso, lo que permitió bloquear los activos antes de que los perpetradores pudieran moverlos o dispersarlos hacia otras cadenas o plataformas de intercambio.
La velocidad de respuesta en este tipo de casos resulta determinante. A diferencia del sistema bancario tradicional, donde una orden de congelamiento puede tardar días en ejecutarse a través de múltiples jurisdicciones, la infraestructura de Tether permite actuar sobre los fondos en cuestión de horas. Esa capacidad operativa explica por qué agencias de todo el mundo buscan su colaboración cuando rastrean activos digitales ilícitos.
Un Historial de Cooperación que Supera los $4,000 Millones Bloqueados
Tether lleva años construyendo una estructura de colaboración con autoridades policiales y judiciales que hoy abarca más de 310 agencias en más de 64 países. Desde que la empresa comenzó a registrar públicamente sus intervenciones en casos de actividad ilícita, el monto total de activos bloqueados superó los $4,200 millones.
El inventario de casos recientes ilustra tanto la variedad de los delitos involucrados como la diversidad geográfica de las investigaciones. En julio de 2025, Tether habilitó una acción de decomiso civil contra una empresa de transferencia de dinero vinculada a financiamiento de organizaciones terroristas con base en Gaza, bloqueando $1.6 millones en USDT.
Un mes antes, colaboró con el Departamento de Justicia y la plataforma OKX en una acción que resultó en el decomiso de aproximadamente $225 millones ligados también a esquemas de pig butchering.
Las autoridades brasileñas reconocieron públicamente el apoyo de Tether en junio de 2025 al desmantelar un esquema de lavado de dinero transfronterizo que operaba a través de Klever Wallet, bloqueando el equivalente a $6.2 millones de dólares.
En marzo del mismo año, el Servicio Secreto de Estados Unidos congeló $23 millones en fondos ilícitos vinculados a transacciones en Garantex, la plataforma rusa bajo sanciones internacionales, con asistencia directa de la empresa.
Más atrás en el tiempo, en noviembre de 2024, la Policía Real de Tailandia y el Servicio Secreto estadounidense trazaron y confiscaron $12 millones pertenecientes a una red de estafas transnacional con el respaldo técnico de Tether.
Lo que une todos estos casos es una capacidad operativa que el sistema financiero convencional no puede replicar con la misma velocidad: la posibilidad de identificar el recorrido exacto de fondos específicos a través de cadenas de bloques públicas, cruzar esos datos con listas de sanciones y carteras conocidas, y ejecutar una congelación antes de que los fondos cambien de manos nuevamente.
Paolo Ardoino, CEO de Tether, señaló que la transparencia inherente a la cadena de bloques funciona como una herramienta que fortalece la capacidad de respuesta de las autoridades ante el crimen financiero. Esa postura no es únicamente retórica — la empresa invirtió en infraestructura de análisis y en equipos dedicados a la colaboración con organismos de seguridad, lo que le permite responder a solicitudes de múltiples jurisdicciones de forma simultánea.
El debate sobre el rol de las monedas digitales estables en el crimen organizado frecuentemente parte de una premisa incorrecta: que la pseudonimidad de las transacciones cripto facilita la impunidad. Los casos documentados por Tether apuntan hacia una conclusión diferente.
La permanencia e inmutabilidad del registro en cadena hace que los fondos robados sean rastreables indefinidamente, sin que el tiempo o las fronteras geográficas borren las evidencias. Un criminal que mueve dinero sucio a través de USDT deja una huella que ningún sistema bancario offshore podría preservar con la misma fidelidad.
La recuperación de $61 millones en el caso de esta semana no devuelve lo que cada víctima perdió en términos de confianza o tiempo. Pero demuestra que la arquitectura tecnológica sobre la que operan las monedas estables puede funcionar, cuando existe voluntad institucional y coordinación, como un instrumento de justicia financiera con alcance global y velocidad de ejecución que el sistema tradicional todavía no logra igualar.

