Puntos clave de la noticia:
- Las stablecoins y el debate sobre sus rendimientos mantienen paralizado el CLARITY Act tras una tercera ronda de negociaciones en la Casa Blanca.
- Bancos exigen restricciones estrictas a los pagos de intereses vinculados a stablecoins, mientras que la industria cripto los defiende como una clave para la adopción.
- Sin acuerdo, el riesgo es que las firmas cripto trasladen sus operaciones a jurisdicciones con reglas más claras, debilitando la influencia del dólar digital.
La Casa Blanca celebró el jueves una tercera ronda de negociaciones sobre el CLARITY Act, reuniendo a altos líderes de la industria cripto junto con representantes del sector bancario. El eje central del debate sigue siendo el mismo: si los emisores de stablecoins y las plataformas que las distribuyen deberían poder ofrecer rendimientos a sus usuarios.
En las discusiones participaron Ripple, la Blockchain Association, el Crypto Council for Innovation y los principales grupos del comercio bancario. Paul Grewal, director legal de Coinbase, calificó las conversaciones como constructivas y cooperativas, aunque agregó que aún queda trabajo por delante. Según fuentes consultadas, no se alcanzó ningún acuerdo, dejando al proyecto de ley en punto muerto.
El Dilema del Rendimiento en las Stablecoins
El sector bancario presiona para imponer por límites estrictos a los pagos tipo interés asociados a stablecoins, argumentando que los productos de rendimiento on-chain podrían desviar depósitos del sistema financiero tradicional y distorsionar la competencia. La industria cripto, en cambio, sostiene que los rendimientos son esenciales para la adopción masiva y el crecimiento de la base de usuarios.
El antecedente más próximo es el GENIUS Act, aprobado el año pasado, que prohíbe a los emisores de stablecoins pagar intereses directos pero permite a plataformas de terceros como Coinbase ofrecer recompensas. Este punto convirtió a Coinbase en una pieza central del conflicto, al punto de retirar su apoyo a una votación en el Comité Bancario del Senado por discrepancias sobre los rendimientos.
En reuniones anteriores en la Casa Blanca, los bancos propusieron una prohibición total de cualquier beneficio por tener o usar stablecoins, imponiendo mecanismos de aplicación estrictos y límites de comercialización. La industria respondió proponiendo un marco más cercano al borrador del Senado, que incluye un período de estudio de dos años sobre el impacto en los depósitos bancarios.
En Contra de Holders y Ahorristas
El CLARITY Act busca definir una autoridad regulatoria clara sobre las criptomonedas, dividiendo la supervisión entre la SEC y la CFTC. Las enmiendas actuales permitirían a los exchanges ofrecer rendimientos solo si los usuarios operan o transfieren activamente sus stablecoins, bloqueando la posibilidad de que holders pasivos generen intereses simplemente por mantener fondos en sus cuentas.
Más allá de los detalles técnicos, analistas legislativos advierten que los factores políticos —tiempos de votación, divisiones partidarias e incertidumbre en los nombramientos en la SEC y la CFTC— podrían representar obstáculos mayores que las propias reglas de rendimiento. Si el CLARITY Act se retrasa o establece reglas ambiguas, las firmas cripto podrían redirigir sus operaciones hacia jurisdicciones con marcos más favorables, erosionando la influencia estadounidense sobre el sistema del dólar digital.






