Puntos clave de la noticia:
- Deaton criticó a los bancos de EE. UU. durante conversaciones en la Casa Blanca sobre CLARITY, mientras las restricciones a yields en stablecoins se volvieron un punto de choque.
- Del lado cripto se mencionaron Ripple, Coinbase, a16z y la Blockchain Association; del lado bancario ABA, BPI e ICBA, y el yield sobre saldos inactivos habría quedado fuera.
- La discusión se movió hacia recompensas ligadas a actividad y posibles penalidades “anti-evasión” de $500,000 por día vía SEC, Tesoro y CFTC, por lo que emisores podrían mantener yield como módulo activable.
Las restricciones a los rendimientos en stablecoins se han convertido en una nueva línea de choque en Washington, después de que el abogado y partidario de Ripple, John Deaton, criticara a los bancos estadounidenses en conversaciones en la Casa Blanca vinculadas al proyecto CLARITY. El choque entre bancos y yields en stablecoins ya es la batalla principal mientras empresas cripto y legisladores discuten si las recompensas sobre tokens vinculados al dólar deben limitarse.
Deaton amplificó el reporte de la periodista Eleanor Terrett sobre esas conversaciones y argumentó que los bancos históricamente han actuado en contra de los usuarios comunes. El telón de fondo es una carrera regulatoria: la industria busca reglas más favorables y los bancos presionan por límites más estrictos. El trasfondo competitivo por depósitos se vuelve evidente.
Banks have been the enemy of regular people for as long as I’ve been alive. https://t.co/WefxFqOcI2
— John E Deaton (@JohnEDeaton1) February 20, 2026
Dentro del pulso en la Casa Blanca por el yield en stablecoins
La sesión en la Casa Blanca reunió a actores de peso de ambos lados. Una mesa de negociación tan concurrida muestra cuán altos son los incentivos: del lado cripto se mencionaron Ripple, Coinbase, a16z y la Blockchain Association; del lado bancario, la American Bankers Association, el Bank Policy Institute y la Independent Community Bankers of America. Según se describió, la reunión fue productiva y constructiva, y Terrett informó que una solicitud clave ya quedó fuera de la mesa: permitir rendimientos sobre saldos cripto inactivos. La discusión restante se centra en si las recompensas podrían estar vinculadas a actividades específicas del usuario. Esa distinción, en la práctica, podría definir cómo se diseñan productos y qué funcionalidades sobreviven.

Aun con señales de avance, Terrett dijo que está recibiendo mensajes mixtos de ambos bandos. La narrativa contradictoria también forma parte de la estrategia: participantes cripto hablan de progreso, mientras los bancos también se muestran “positivos” y, al mismo tiempo, buscan herramientas de enforcement más duras. Un punto de fricción es un enfoque “anti-evasión” que los bancos esperarían imponer, incluyendo penalidades de $500,000 por día canalizadas a través de la SEC, el Tesoro y la CFTC. Deaton reaccionó calificando a los bancos como “enemigos de la gente común” desde antes de las cripto, reforzando el encuadre de “miedo a la competencia”. Para equipos de compliance, la pregunta es quién define el perímetro y a qué velocidad.
El episodio refleja un desafío de gobernanza más amplio a medida que las stablecoins pasan de ser rieles de nicho a herramientas más generalizadas de pagos y tesorería. El resultado regulatorio dependerá de dónde quede permitido ubicar las “recompensas” dentro del nuevo marco. Terrett reportó que cualquier restricción futura sobre rewards sería estrictamente limitada, pero el borde exacto todavía se está negociando, especialmente alrededor de incentivos ligados a actividad y no a saldos inactivos. Hasta que esa línea quede clara, emisores y plataformas podrían mantener las funciones de yield de forma modular y fácil de desactivar. El mercado estará atento al próximo update de la Casa Blanca y a lo que definan los legisladores.





