Puntos clave de la noticia:
- Binance completó la conversión de $1,000 millones del fondo SAFU a Bitcoin, agregando un tramo final de 4,545 BTC y llevando el total a cerca de 15,000 BTC.
- La conversión se ejecutó por tramos y se siguió mediante actividad on-chain; el último tramo se valoró en alrededor de $305 millones.
- Al quedar 100% en BTC, SAFU es más sensible a la volatilidad del precio, por lo que la divulgación y el rebalanceo basado en reglas son claves para confianza.
Binance afirma que ya terminó de convertir $1,000 millones de las reservas de SAFU a Bitcoin, cerrando una transición planificada que reduce la exposición a stablecoins. Con la compra final, SAFU queda totalmente denominado en BTC y se mantiene alrededor del umbral de $1,000 millones. En su actualización más reciente, la empresa detalló un último tramo de 4,545 BTC valorado en aproximadamente $305 millones, lo que eleva el total del fondo a cerca de 15,000 BTC. Binance confirmó esta semana que el proceso quedó completado.
Qué implica el movimiento de Binance con el SAFU de $1B en Bitcoin
La ejecución fue más operativa que mediática. El cambio de reserva se realizó por tramos, y los flujos on-chain funcionaron como una capa de auditoría en tiempo real. Observadores del mercado señalaron datos de Arkham para cuadrar compras y movimientos conforme crecía la billetera de SAFU. Binance había planteado inicialmente un cronograma de conversión de 30 días a partir de alrededor del 30 de enero, pero el tramo final sugiere que el cambio se completó en menos de 13 días, es decir, en una ventana más corta de lo esperado.

Cerrar la rotación no elimina el riesgo, lo reubica. Una reserva 100% en BTC implica que el valor en dólares puede oscilar con fuerza según el precio. La compra final ocurrió en un contexto en el que Bitcoin rondaba los $67,000 y acumulaba una caída aproximada de 5% en siete días dentro del mismo periodo reportado. Si BTC cae, el tamaño “en dólares” de la reserva se comprime; si BTC sube, el fondo se infla en papel, lo que cambia la lectura de cobertura y preparación sin que exista necesariamente una acción operativa adicional.
Binance también dejó claro que el estado final viene con reglas. El exchange dice que rebalanceará la reserva si su valor de mercado cae por debajo de $800 millones. Esa lógica convierte a SAFU en un programa basado en parámetros: los activos se guardan en BTC, pero el objetivo sigue siendo un tamaño cercano a $1,000 millones medido en dólares. En un drawdown, la política sugiere la posibilidad de compras adicionales para restaurar el “colchón”, en lugar de esperar revisiones puntuales de tesorería, manteniendo el mensaje alineado con ese benchmark.
Para traders y equipos de compliance, el KPI inmediato es la cadencia de divulgación. Si la visibilidad de las wallets y la comunicación de la política se mantienen sólidas, un SAFU denominado en BTC puede reducir la incertidumbre durante episodios de estrés. El mercado seguirá si las actualizaciones públicas continúan coincidiendo con los saldos on-chain y si aparecen top-ups con rapidez tras caídas fuertes. El takeaway también es competitivo: convertir por completo una reserva emblemática a BTC sienta un precedente que otras plataformas podrían verse presionadas a igualar, a medida que se intensifica el debate sobre composición de reservas.





