Puntos clave de la noticia:
- Bithumb dijo que fallas de control llevaron a una transferencia de bitcoin valorada en más de $40 mil millones, enviando 620,000 BTC en vez de 620,000 won ($428).
- Bitcoin cayó 17% en la plataforma; el Financial Supervisory Service investigará prácticas “de alto riesgo” y desplegará herramientas a nivel de segundos y minutos más IA.
- El CEO Lee culpó a un retraso de 24 horas; se recuperó la mayoría, pero 1,786 BTC vendidos antes del congelamiento siguen faltando, elevando la presión regulatoria.
Bithumb afirma que “fallas graves” en sus controles internos dejaron a la plataforma vulnerable a un posible sabotaje interno y permitieron un error operativo desproporcionado: se enviaron a clientes bitcoins valorados en más de $40 mil millones. El episodio demuestra cómo una sola brecha de control puede escalar hasta convertirse en un evento sistémico en un exchange de alto volumen. La intención era procesar un pago de 620,000 won, unos $428, pero en su lugar se transfirieron 620,000 bitcoins, convirtiendo un flujo rutinario en un shock de mercado en cuestión de minutos.
Controles, reguladores y el saldo pendiente
El precio de bitcoin en Bithumb cayó 17% cuando las transferencias impactaron, transformando una falla de control en una señal de estrés para el mercado. Los reguladores están leyendo el episodio como un problema de “market order”, no solo como un incidente operativo. El Financial Supervisory Service dijo que investigará prácticas “de alto riesgo”: manipulación por grandes actores (“whales”), esquemas vinculados a depósitos y retiros suspendidos, y pumps coordinados alimentados por desinformación en redes sociales. Además, planea construir herramientas para extraer patrones sospechosos a nivel de segundos y minutos, junto con sistemas de análisis de texto con inteligencia artificial para detectar posibles abusos.
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En una audiencia parlamentaria reciente, el CEO Lee Jae-won dijo que el “giveaway” equivalió a unas 15 veces las 42,000 bitcoins que tenía el exchange. El testimonio de Lee coloca a la latencia operativa como el multiplicador que convirtió un error en un evento de primera plana. Atribuyó el tamaño del fallo a un retraso de 24 horas en el procesamiento de transacciones y a actualizaciones tardías del balance de tenencias cripto, y afirmó que la organización es “plenamente consciente” de las deficiencias en el control interno del sistema. En otras palabras, el back office no logró seguir el ritmo del movimiento real de fondos.
Lee también reconoció que falló la política destinada a asegurar que el volumen a transferir coincidiera con las tenencias reales, y que el monto no estaba reservado en una cuenta separada para proteger la operación. Cuando fallan a la vez el “asset-matching” y la segregación de cuentas, los controles preventivos se convierten en trabajo de contención. Bithumb sostuvo que esas debilidades dejaron sus sistemas internos abiertos a un posible sabotaje, lo que reabre preguntas sobre cómo se inician, validan y concilian las transferencias. La audiencia presionó sobre cómo un pago de $428 pudo detonar un resultado de esa magnitud.
La mayoría de las monedas se recuperó, pero aún faltan 1,786 bitcoins que se vendieron antes de que se congelaran las cuentas. Ese remanente mantiene el caso vivo tanto en el frente legal como en el regulatorio. Los clientes que vendieron esos bitcoins están legalmente obligados a devolverlos, mientras legisladores criticaron la debilidad del control gubernamental y corporativo. Un informe citado señaló que Corea del Sur cuenta con 10 millones de inversionistas cripto y que exchanges como Upbit y Bithumb generan ingresos de billones de won. Ahora la atención se desplaza a los plazos de remediación y a cómo se blindarán los procesos.




