Puntos claves de la noticia:
- Los flujos netos de ETF ocultan una compra constante a través de canales de asesoría financiera, a pesar de las salidas de fondos de cobertura.
- El oro supera los $5,000 por onza, creando una presión comparativa inesperada sobre los activos digitales.
- Esta corrección es menor que en ciclos anteriores (~50% vs 77-85%), en parte por la tenencia a largo plazo de ETF.
Cuando Bitcoin retrocede más del 45% desde su máximo de octubre de 2025, la primera reacción del mercado apunta a los fondos cotizados como responsables directos. Los números, sin embargo, cuentan otra historia.
Las salidas netas de los ETF de Bitcoin al contado suman aproximadamente 7.000 millones de dólares, una cifra pequeña frente a los 130.000 millones de dólares que el sector aún gestiona en activos bajo administración. La mayor parte de la caída no viene de redenciones masivas, sino del descenso en el precio del activo. En pocas palabras, los inversores en ETF no son quienes empujan el mercado hacia abajo.
Los que sí venden son los holders originales: personas que acumularon posiciones durante los últimos 15 años y hoy recortan exposición. Del otro lado, los asesores financieros aprovechan los precios bajos para comprar. Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, lo explicó durante una entrevista reciente en CNBC: dentro del mismo producto conviven dos tipos de inversores. Uno opera con horizonte de meses; el otro planifica en ventanas de cuatro o cinco años.
Los fondos de cobertura y los traders de corto plazo generan las salidas visibles, pero las salidas ocultan por completo las compras que hacen los canales de asesoría financiera. El flujo neto ofrece una lectura parcial del comportamiento real del mercado, y la distorsión complica el análisis para cualquier observador externo.

Un dato adicional refuerza la lectura: alrededor del 40% de los tenedores de ETF de Bitcoin al contado necesita una recuperación del 50% solo para recuperar el capital invertido. La presión psicológica sobre la franja de inversores que compró cerca del techo no es menor.
El oro supera los 5.000 dólares y aumenta la presión sobre los criptoactivos
Mientras Bitcoin acumula pérdidas, el oro rompió la barrera de los 5.000 dólares por onza. Para Will Rhind, CEO de GraniteShares, la situación incomoda a quien apostó por el activo digital. El metal precioso no debería brillar con tanta fuerza justo cuando las criptomonedas pierden terreno. Sin embargo, ocurre, y la comparación golpea al inversor cripto desde un ángulo que pocos tenían anticipado.
El ciclo bajista actual se distingue de los anteriores. En correcciones pasadas, Bitcoin llegó a retroceder entre el 77% y el 85% desde sus máximos históricos. La caída hoy se detiene, por ahora, entre el 50% y el 52%. Hougan atribuye parte de la contención a los tenedores de largo plazo que entraron a través de ETF y absorben presión sin liquidar posiciones. Además, las salidas semanales bajaron a menos de 200 millones de dólares, un nivel que históricamente ha señalado zonas de agotamiento vendedor.

En paralelo, Morgan Stanley, Merrill Lynch, Wells Fargo y UBS ya permiten acceso a productos cripto dentro de sus plataformas. Morgan Stanley avanzó un paso más: presentó solicitud para lanzar su propio ETF de Bitcoin al contado, después de habilitar a sus aproximadamente 15.000 asesores financieros para ofrecer productos existentes a clientes.
Hougan no anticipa una recuperación rápida. Los mercados bajistas, según su análisis, terminan por agotamiento, no por euforia. La entrada plena de firmas como Morgan Stanley podría convertirse en el motor que acelera la subida cuando el ciclo finalmente cambie de dirección.




