Puntos clave de la noticia:
- Citron respaldó a Securitize y atacó a Coinbase por retirarse del CLARITY Act; Cantor Equity Partners II subió 10% y Coinbase cayó casi 4%.
- Citron dice que Coinbase teme a Securitize y defiende ingresos de stablecoins; Coinbase afirma que el borrador golpea acciones tokenizadas, DeFi y privacidad, debilita a la CFTC y limita recompensas.
- Securitize emitió más de $4 mil millones tokenizados y tiene licencias broker-dealer y transfer agent; el Senado postergó el markup, manteniendo alta la incertidumbre.
Citron Research encendió la discusión de política cripto en EE. UU. al respaldar a la firma de tokenización Securitize mientras criticaba a Coinbase por apartarse del borrador de ley de estructura de mercado del Senate Banking Committee, a menudo referido como el CLARITY Act. El latigazo se vio en precios: Cantor Equity Partners II, el SPAC que se espera lleve a Securitize a bolsa en la primera mitad de 2026, subió hasta 10% tras los comentarios antes de enfriarse a una ganancia más moderada, mientras Coinbase cayó casi 4%. En una sola jugada, el mercado premió el momentum regulatorio para la tokenización y castigó lo que interpretó como vacilación.
La política de tokenización choca con la negociación de market structure
Citron, liderado por Andrew Left, enmarcó la postura de Coinbase como preservación competitiva más que como principio. Citron dijo que observar al CEO Brian Armstrong muestra de qué “tiene miedo” Coinbase: Securitize, argumentando que la empresa intenta proteger ingresos por yield de stablecoins mientras se queja de restricciones sobre acciones tokenizadas. Coinbase dijo que no puede apoyar el proyecto tal como está, advirtiendo que dañaría acciones tokenizadas, DeFi y privacidad, debilitaría a la CFTC frente a la SEC y limitaría recompensas en stablecoins. Todo esto ocurre en medio de la negociación legislativa. La disputa no es solo una cláusula: es quién captura la próxima capa de infraestructura cripto.

El atractivo de Securitize, en la lectura de Citron, es que ya se comporta como una “nativa” de Wall Street operando on-chain. La firma ha emitido más de $4 mil millones en activos tokenizados y suma socios como BlackRock, que usa su infraestructura para el fondo BUIDL, junto con Apollo, Hamilton Lane, KKR y VanEck. A diferencia de muchos jugadores cripto-nativos, Securitize se describe como operando un stack regulado y manteniendo licencias de broker-dealer y transfer agent para emitir y administrar valores tokenizados dentro de marcos legales existentes. Si los legisladores trazan líneas más claras entre valores y commodities, Securitize queda bien posicionada para escalar sin reinventar compliance.
Esa claridad todavía no llega. El Senate Banking Committee postergó el markup previsto, diciendo que se necesitan más negociaciones, lo que extiende la incertidumbre después de que Coinbase retirara su apoyo. El episodio también resalta la influencia de Coinbase en Washington, descrita como un donante político relevante y un participante frecuente en conversaciones regulatorias. La reacción del sector está dividida: algunos advierten que el borrador podría frenar tokenización, DeFi y herramientas de privacidad, mientras otros sostienen que un marco imperfecto es mejor que el vacío actual porque luego pueden venir enmiendas. Esa ambigüedad mantiene a ambos bandos en modo lobby. Por ahora, la niebla política está moldeando roadmaps de producto y narrativas de mercado al mismo tiempo.




