Puntos clave de la noticia:
- 99% de asesores financieros que asignaron a cripto en 2025 esperan mantener o aumentar exposición en 2026, señalando compromiso y no retiro.
- Eric Balchunas y James Seyffart circularon la cifra, convirtiendo la intención del asesor en un KPI que empuja a mejorar acceso, custodia y reporting.
- Las firmas deben gestionar cripto como asignación auditable, con gobernanza, gatillos de rebalanceo y rendición de cuentas al cliente, desplazando la competencia hacia confianza y controles.
La confianza en cripto está apareciendo con fuerza en el canal de asesoría. Un nuevo dato indica que 99% de los asesores financieros que asignaron a cripto en 2025 esperan mantener o aumentar su exposición en 2026, una postura casi unánime para una profesión construida sobre la cautela. Este es el punto en el que cripto deja de ser una apuesta lateral y pasa a ser una decisión de asignación permanente. Cuando una asignación ya está activa, se vuelve un proceso con aprobaciones, reportes y narrativa para el cliente, lo que hace más difícil dar marcha atrás y vuelve más valiosa la disciplina. La señal es que los asesores planean seguir involucrados en el próximo ciclo.
99% of financial advisor who allocated to crypto in 2025 plan to increase or maintain their exposure in 2026. @EricBalchunas @JSeyff
(Data from the just-published 8th annual Bitwise/VettaFi Benchmark Survey of Financial Advisor Attitudes Towards Crypto Assets.) pic.twitter.com/ICANsniQ2Z
— Matt Hougan (@Matt_Hougan) January 13, 2026
Lo que implica el 99% para la planificación de 2026
La estadística también circuló en redes, con Eric Balchunas y James Seyffart compartiéndola y dándole al mercado un KPI claro para anclar expectativas. Un porcentaje tan alto sugiere “stickiness” porque mide intención entre quienes ya asignaron, no curiosidad de espectadores. Ese matiz importa para plataformas que venden acceso, custodia y reportan, ya que asesores que mantienen exposición exigirán menos fricciones y menos excepciones operativas. También cambia el foco de educación: ya no es “por qué cripto”, sino “cómo lo gestionamos”, lo que reconfigura roadmaps de producto, modelos de servicio y expectativas internas en firmas de asesoría. En síntesis, retención pasa a ser métrica estratégica.

Para las firmas de asesoría, “mantener o aumentar” no se trata solo de predecir precio, sino de construir un modelo operativo. El trabajo real es convertir la exposición en un flujo repetible y auditable que sobreviva volatilidad y escrutinio. Eso incluye documentar por qué cripto encaja en un portafolio, cómo se define el tamaño de posición y qué gatillos activan rebalanceos. También implica alinear compliance, comités de riesgo y comunicación al cliente, porque cada pico reabre preguntas. Los asesores que se mantengan serán quienes puedan explicar proceso, controles y rendición de cuentas sin ponerse a la defensiva.
Para la industria cripto, el 99% es validación y prueba de estrés. Si los asesores realmente mantienen o suben exposición, la ventaja competitiva pasa del hype a la confianza, los controles y la consistencia de resultados. Los equipos de producto deberán soportar necesidades de “grado asesor”, con estados claros, comisiones transparentes y marco de riesgo comprensible. Los socios de distribución observarán si los asesores agregan en drawdowns y no solo en rallies, porque la intención se prueba con incomodidad. 2026 mostrará si la planificación se convierte en acción y si el mercado puede operar a la altura de estándares de gobernanza. Sin atajos.





