Puntos clave de la noticia:
- El 15 de enero, el Comité Bancario del Senado votará las enmiendas finales de la Ley CLARITY.
- La normativa definirá la jurisdicción entre la SEC y la CFTC para eliminar la «regulación por aplicación».
- Expertos sugieren que su aprobación podría impulsar a Solana hacia nuevos máximos históricos.
La administración Trump se prepara para su segundo gran logro legislativo, luego del éxito de la Ley GENIUS el año pasado. Se trata de la Ley CLARITY, un proyecto de ley diseñado para establecer un marco regulatorio definitivo en Estados Unidos.
El próximo 15 de enero, el proyecto de ley entrará a discusión en el Comité Bancario del Senado.
La Ley CLARITY busca delimitar las responsabilidades entre la SEC y la CFTC, aclarando finalmente cuándo un activo digital es un valor o una materia prima, una distinción vital para el crecimiento de redes como Solana.
Uno de los objetivos de esta propuesta es profesionalizar el ecosistema cripto vinculándolo a normativas de cumplimiento AML y requisitos de transparencia.
Para los inversores institucionales, esta claridad operativa es la señal de «vía libre» que el mercado ha esperado por años.
Analistas de firmas como Bitwise sugieren que, al eliminar la incertidumbre legal, activos con alta eficiencia transaccional como Solana podrían experimentar una adopción institucional sin precedentes, impulsando su precio hacia nuevos niveles récord.

Tensiones con Coinbase y el debate sobre las stablecoins
Hay optimismo, pero también hay obstáculos en el camino rumbo a la aprobación de la Ley CLARITY. Coinbase amenazó con retirar su apoyo si la legislación impone restricciones severas a las recompensas por tenencia de stablecoins.
La industria teme que, bajo el pretexto de la transparencia, se limite la capacidad de generar rendimientos, un pilar fundamental de la economía digital actual. Asimismo, se debatirán puntos críticos como la protección legal de los desarrolladores frente al uso ilícito de sus protocolos por parte de terceros.
Por otro lado, la Ley CLARITY enfrenta críticas de los sectores más descentralizados de la comunidad, que ven en las posibles exigencias de KYC para aplicaciones DeFi una amenaza a la privacidad blockchain.
No obstante, el consenso general apunta a que este marco legislativo es el peaje necesario para que Estados Unidos se convierta en la capital mundial de las criptomonedas.
En resumen, el resultado de la sesión del 15 de enero será determinante para definir si el ecosistema de Solana y el mercado global entran en una fase de expansión corporativa definitiva o si las restricciones regulatorias van a frenar la innovación en el corto plazo.




